AL otro lado de la cama


Al otro lado de la cama
orbita un nombre de mujer
desentendido de la gravedad de mi corazon
sin espejos que valgan observo su rostro descampado
- como un desierto de sal al medio dia -
y una gota de alegria se pierde en su desnudes

Al otro lado de la cama
se culmina mi frontera
mi frontera preñada de cavidades bucales
que buscan en mi boca la palabra de consuelo
pero en mi labios llenos de malas artes
solo se tejen los versos con olor carne
- carne que busca carne-
o tan solo labios que buscan besar
sea quien sea
el mundo sin orbita
-que le salve-
que se esconde detraz de aquel suspiro
de mujer.

Al otro lado de la cama
descanza una verdad mal parida
pero parida a fin de cuentas
y llena de gozo.

1 comentario:

  1. me gustó. Hacía mucho que no te leía, Paco.

    ResponderEliminar