Flacas

Queria,
tenia,
podia,
mordia
el aire que apelmazaba sus palabras
a solo dos centímetros, vibraba.
clamaba
moria
suspiraba
queria tener pudiendo
un solo centimetro menos de espacio
dos gramos menos de aire.
y mi gravedad
la gravedad
esa -fuckin- gravedad
de tu carne
la que jala
me jala
me lleva
me llevaría
a cerrar los ojos
en tus paisajes

debajo de estas sabanas
un desierto nace en llamas.

me podría mas
el poder morderte
mirarte
amarte
que el nombre impronunciable
me podría mas
que este aire apelmazado
a sudor dormido de mujer
en la boca del insomnio.

y mi pezon rosado
se vuelve trasparente
en los labios que te observo.
y la tibiez de tus caderas
es mia !
me pertenece
le pertenece
a este mal aire atravesado
que me apelmaza
la lengua tan cerca de tu lengua.

y tendras de promesa tacita
la vulva
de mi vulva
de esta carne
haciendose trasparente
hirviendo
trasparente.


debajo de estas sabanas
un desierto nace en llamas.
entre nosotras.



4:45

Tener esa luz bajo las esquinas de esos puntos suspensivos.
Un nombre que lleva de la mano la desgracia y el horro de las almas que pude haber contagiado.
tener en esas esquinas un metido olor púrpura, amarillos y azules violáceos.
poder tener un cambio de nervios, tendones y venas.
Calmar la sangre que se estira entre mis encías invocando la magia que tienes.
colar entre mi pecho, ignorancia, desazón, peretéo.
Y poder salir a caminar por ahí, por donde vos ya me dijiste que no camine.
sin demorar mas alla de lo que pude o quise.
no tener mas entre mis ojos la tundra humedad de entre tus piernas
el sabor amargo, el silencio y la belleza.

7.16.22


En un tuve tenerte 
en un amárrala siempre 
en un perenne extravia

Se cuecen de antemano 
tu piel que roza el cobre
de mis cobres , 
llenos de mas cobre

Tu que brotas de mi pierna 
mandíbula abierta
con garganta seca 
y sin comino.

Simulacro

Tu geografía siempre fue algo turbia
decir que en tu monte de Venus
los ríos blancos del pasado
resbalan escamosos en el olvido
o levantarte de la cama 
y dibujar con la punta de tus dedos mesetas imaginarias 
en mi espalda de desayuno. 
Decirme que debo. 
que estoy obligado 
a que mi primera palabra 
inunde selvas
salve vidas
quiebre un frio
o me quede callado
inerme, flácido, tibio
frágil de cascadas

Yo no podía creerlo cuando de la nada, 
sin aviso
cerrabas los ojos y en tu boca se paria de pronto 
un mar incógnito
y nos ahogábamos en tus dudas, 

Sin saberlo, 
sin siquiera pretenderlo, 
nos ahogábamos riendo
bailando
durmiendo entre tus piernas
en medio de la tundra. 

tu geografía siempre fue algo turbia
mas aun cuando ese día desapareciste 
y contigo la arena en mis bolsillos
el pantano en mi espalda 
la bruma en mis ojos
estaba todo tan seco 
estaba todo tan equilibrado contigo
que la puerta de la casa 
no es mas que un páramo 

inexperto y prejuicioso.