Cortesias y otras cosas que suelen estorbar.

Sonie que Janis me cambiaba de almohada

almohadas...

y avanzando me miraba el rostro mientras me torcia el seno izquierdo

el que tengo en la nuca
el que nunca te mostre

el que no conocere.


Hoy que la llegue a ver denuevo de lejos, no me acerque, pero me quede mirando como se peleaba con las rodillas, como se disgustaba consigo misma. Y al contrario de otros dias, no se que me dio por sonreir. Senti que estaba mal lo que hacia, eso de observarla caerse una y otra vez desde lejos, asi que girando sobre mi eje me marche . Saliendo poco a poco fui quitandome el aroma a aspirina cambiandol por el de una mediocre lluvia, digamos que garua sin voluntad de superacion. Cruce los brazos al ver que la gente tambien los cruzaba por el viento o cualquiera otra sensacion que para mi son impalpables lejos de ella. Sin embargo,sentia el frio de los arboles que observaba como si fuese mio, camine cada vez mas rapido y depronto mis vertebras de adormilaron y senti que me miraba . Continue inquieto sin poder girar y observar atras mio, aun sabiendo que era imposible que estubiera detraz, me temblaban los dedos. Las falanges se me arremolinaban en el pecho y el frio se me hacia mas intenso aun cuando sudaba. Sentir que se me invadia la nuca, el peso de espalda sobre mi espalda, era algo inveitable. Observaba los espejos con los que me cruzaba y me revisaba una y otra vez con la mirada. Me estas siguiendo ) pense para mis adentros ( dejame en paz ) me repetia una y otra vez ahogado en mi reflejo, sin despegar los ojos de mis mismos ojos. Respirando ondo retome el curso, baje al subterraneo y en las escaleras me quede mirando a un hombre dormido. Llevaba un cuadrado viejo y sucio, de esos que dejan al costado los abogados a la hora de comer. Que llevaria adentro? quiza nada, pero pensar en nada no es divertido y es cuando una gota de saliva brota de mi mente . pudiese ser, claro, debe ser eso. Ella estaba adentro Y la sensacion de que me seguia era realmente un pedido de auxilio. Senti como cada musculo de mi cuerpo dejaba el temple y suspiraba y yo suspire el momento. Acercandome a gachas logre observar la precariedad del que ahora me parecia joven, no mas de treinta anios , posiblemente tenia mi edad. Tras comprobar que estaba sumamente dormido, casi tan profundo como un cadaver, estruje veinte pesos entre mis dedos y estruje su bolsillo. Segui de largo por el pasillo ,esquive cien miradas raras, pero no me importaba nada. Finalmente me sente y sonriendo denuevo, escuche a los rieles quebrar el silencio de sus rodillas, porque dentro de mi cuadrado ella suenia a que se queja abranzandome la boca con su espalda sobre mi espalda y su nuca donde mi nuca.

1 comentario:

  1. Excelentes imagenes Cedric, desde que te conozco, excelentes imagenes.

    Eduardo

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